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El nuevo Reglamento Europeo de Envases inicia su aplicación y transformará el sector hasta 2030

El nuevo Reglamento Europeo de Envases inicia su aplicación y transformará el sector hasta 2030

 

Desde el pasado 12 de agosto de 2026, la Unión Europea ha comenzado a aplicar el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases, una normativa que marcará el futuro del sector en los próximos años y que busca reducir la generación de residuos, impulsar la reutilización y mejorar los niveles de reciclaje en todos los Estados miembros.

Aunque la normativa ya está en vigor, sus principales obligaciones se incorporarán de forma progresiva hasta el año 2030. El objetivo es facilitar la adaptación de fabricantes, distribuidores y gestores de residuos a un nuevo modelo basado en la economía circular y el aprovechamiento de los recursos.

   

Primeras medidas: restricciones a las sustancias PFAS

Entre las primeras disposiciones que ya han comenzado a aplicarse destaca la limitación del uso de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en envases destinados al contacto con alimentos. Estos compuestos, conocidos por su elevada persistencia en el medio ambiente, han sido utilizados tradicionalmente para aportar resistencia a grasas y líquidos en determinados envases alimentarios.

Con esta medida, la Unión Europea busca reducir tanto la exposición de los consumidores a estas sustancias como su liberación al entorno, reforzando la seguridad y la sostenibilidad de los envases alimentarios.

   

Un etiquetado común para toda Europa

Otro de los cambios más importantes llegará en 2028 con la implantación de un sistema armonizado de etiquetado para los envases comercializados en la Unión Europea. Este modelo ofrecerá información más clara sobre la correcta separación de residuos y facilitará la clasificación de los materiales por parte de los consumidores.

Además, el nuevo sistema permitirá informar sobre aspectos como la composición de los materiales, la compostabilidad o el contenido reciclado de los envases, favoreciendo una gestión más eficiente de los residuos y una mayor uniformidad normativa entre países.

   

Más recogida y recuperación de materiales

El Reglamento también fija objetivos ambiciosos de recogida selectiva. Para 2029, los Estados miembros deberán alcanzar una tasa mínima del 90% de recogida separada de botellas de plástico de un solo uso y recipientes metálicos para bebidas. Para lograrlo, la normativa contempla la implantación de sistemas de depósito, devolución y retorno cuando resulte necesario.

Esta medida pretende aumentar la recuperación de materiales valiosos y facilitar su reincorporación a nuevos procesos productivos.

   

2030: el año clave para la transformación del sector

Gran parte de los cambios más significativos entrarán en vigor a partir de 2030. Entre ellos destacan las limitaciones al sobreenvasado, la reducción del espacio vacío innecesario y nuevas restricciones para determinados formatos de plástico de un solo uso.

La normativa también impulsará modelos de reutilización mediante objetivos específicos para distintos tipos de envases y sectores de actividad. La intención es fomentar sistemas en los que los recipientes puedan devolverse, rellenarse o reutilizarse varias veces antes de convertirse en residuo.

Asimismo, a partir de esa fecha todos los envases deberán avanzar hacia criterios de reciclabilidad y los envases de plástico estarán sujetos a requisitos mínimos de contenido reciclado, reforzando la demanda de materias primas procedentes del reciclaje.

   

Objetivos de prevención y reducción de residuos

La nueva regulación sitúa la prevención como prioridad estratégica. Para ello, establece metas de reducción de residuos de envases por habitante respecto a los niveles registrados en 2018:

Reducción del 5% en 2030.
Reducción del 10% en 2035.
Reducción del 15% en 2040.

      

Un cambio de gran impacto para toda la cadena de valor

El nuevo marco regulatorio afectará a todo el ciclo de vida de los envases: desde su diseño y fabricación hasta la recogida, clasificación y reciclaje de los residuos generados. La adaptación exigirá esfuerzos por parte de fabricantes, distribuidores, gestores y administraciones, pero también abrirá nuevas oportunidades para impulsar la innovación y la circularidad en el sector.

La entrada en aplicación del Reglamento (UE) 2025/40 no supone un cambio inmediato de todas las obligaciones, sino el comienzo de una transformación progresiva que redefinirá la gestión de los envases en Europa durante la próxima década.

 

   

   

CONTENEDORES GEMA 

CONTENEDORES GEMA está muy concienciado con las estrategias de economía circular, dada a su actividad principal, por lo que considera que este tipo de iniciativas acelerarían la transición a modelos productivos más eficientes y competitivos.

   

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Fuente: www.retema.es

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